...Fue entonces cuando sintió que el mundo se venía abajo. Su corazón dio un vuelco mientras él veía aquel espantoso espectáculo, y visiones horrendas se proyectaban en sus ojos, y en su mente. No supo si quedarse a mirar, o salir corriendo. Las piernas no respondían; los ojos se negaban a moverse de donde estaban fijados.
Empezó a llover. Los truenos iluminaban las grises nubes que se reunieron en el cielo. Y él sollozaba, parado en medio de la calle, viendo siempre hacia el mismo lugar. La lluvia empapó su largo cabello oscuro, tapándole la cara. Eso no impidió que siguiera viendo aquella cosa... Una lágrima cayó al suelo, y al mismo tiempo otro trueno hizo sonar al cielo.
...Ella yacía tirada sobre el pavimento. Estaba de lado, su cabello sobre la cara, su ropa despedazada, dos agujeros en su cuello, y un charco de sangre diluido por la lluvia abajo de ella. Sus manos se cerraban en dos tensos puños y ella no respiraba. Pero él sabía que lo peor estaba por pasar, y que debía irse de ahí lo más pronto posible. Pero no podía, era incapaz de dejarla tirada ahí, sola, ensangrentada, herida, bajo la fría y cruel tormenta.
De repente, ella se estremeció. Levantó su cabeza un poco, sin voltear a ver al chico. Poco a poco se fue incorporando. Él, lejos de sentir alivio, sintió más miedo. Quiso gritar, pero no pudo. Quiso correr, pero sus piernas estaban paralizadas. La lluvia le había entumido el cuerpo completo; y los rayos no dejaban de caer. Ella volteó lenta y mortalmente. Lo vió con sus ojos llenos de maldad, aquellos que alguna vez habían sido brillantes, llenos de alegría. Y él seguía sin moverse. La recién nacida vampiresa le puso sus manos alrededor del cuello, asfixiando a aquel hombre que alguna vez había amado. Su piel era blanca como la nieve. Ella esbozó una sonrisa. El chico gritó al momento de ver los colmillos de la joven vampiresa, que se acercaban cada vez más y más. Al sentir los colmillos en su cuello, y antes de caer inconciente, el chico pudo escuchar un murmuro de su amada vampiresa....: "Inmortalidad...."
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